Los primeros colonos en este paisaje salvaje eran los sorbos, de origen eslavo, que se establecieron en el siglo VI. Hoy en día, muchos habitantes de los Estados de Saxonia y de Brandenburgo hablan sórbio, lo que se ve en placas y señales en dos idiomas. Durante muchos siglos se formó este paisaje de ríos -no sólo por la naturaleza sino por los conflictos entre los hombres y la naturaleza-.